1 de noviembre

Oscurece antes, venid pronto

Oscurece antes, venid pronto

Hay plan para mañana (1 de noviembre) y en nuestra dinámica habitual, sólo somos capaces de anunciarlo un día antes. El plan en sí es muy sencillo: sabemos que los del Genio Equivocado deben tener ya en casa cajas con los vinilos de Cómo Vivir en el Campo y Las Ruinas (los dos mejores discos en los que puedo pensar) ya que salen a la venta este mes. No sé vosotros pero yo no pienso esperar. Así que los atraemos hasta HiJauh con la excusa de un concierto de Vàlius y una pinchada de los CVEEC, irresistible. Mientras bailan avui toquem nos arrimamos a ellos y les pispamos las llaves de casa. Al acabar los conciertos seguro que se irán al PClub, porque están en todas. Nosotros diremos que nos quedamos a recoger y a la que se hayan metido en el metro, salimos corriendo para su casa y rebuscamos por todos los rincones hasta dar con los vinilos. Iremos con ojo, que tienen gatos vigilándolos. En el caso de que no encontremos los discos, la solución es clara, les esperamos en su sofá, con cara amenazante y a la que vuelvan, amenazas o cosquillas, dependerá del estado de ánimo.

Héroes locales

Héroes locales

También es cierto que una opción plausible es que no consigamos sacarles las llaves. A pesar de lo que pudiera parecer, ninguno de nosotros es de manos especialmente hábiles. Pero sí somos unos hachas en la creación de planes alternativos. Así que, por si a caso, hemos montado algo bien embriagador como plan B: concierto de Vàlius, unos de nuestros particulares Shellac. Salvo que seáis unos marcianos, ya sabéis que un concierto de Vàlius es para bailar y gritar, confraternizar y, en pleno éxtasis, acceder a cosas que con la cabeza fría no aceptarías (ahí es donde tenemos que apretarles para que nos den los discos voluntariamente). Ese es el plan B, la embriaguez provocada por a la exaltación de la amistad.

Héroes extraterrestres

Héroes extraterrestres

Un plan B tan dependiente del factor emocional pide a gritos un plan C. Y el plan C también está listo. Hemos decidido que una opción bien respetable es tomar lo que nos pertenece por las armas. Así que si no queda otra amenazaremos a los del genio con botellas rotas: queremos esos discos!

Todo esto mientras pinchan ni más ni menos que los CVEEC. Los CVEEC pinchando deben ser tan marcianos como tocando y seguro que nos enajenan. Esperamos que no corra la sangre, pero una botella rota apoyada en la yugular puede ser tan convincente como un concierto de los Vàlius (bueno, para los pobres de corazón, para el resto lo dudo). Nunca les he visto pinchar, pero la cosa promete. Tocando solamente les vi una vez, en la begood. Creo que no he visto un concierto mejor en esa sala, y van unos cuantos. Tiene pop y tienen temas largos donde se dejan llevar más. Y lo mejor es que lo tienen todo junto, no es que tengan canciones de un palo y otras de otro, mezclan melodía con cosas más idas de la olla con la naturalidad con la que solamente lo pueden hacer los más grandes, es decir, con la naturalidad con la que lo hacen Yo la tengo. Eso es algo que cualquiera que haga música les envida, lo reconozca o no.

Como veis, está todo bajo control.

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